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Sanando las Heridas: Apoyo psicológico tras incendios en Valparaíso

Grupo Cetep presta apoyo psicológico tras incendios en Valparaíso y advierte sobre el Trastorno de Estrés Post Traumático.

El 29 de enero comenzaron incendios forestales en seis regiones del país, desencadenando devastación especialmente en Valparaíso, con áreas urbanas de Limache, Quilpué, Villa Alemana y Viña del Mar bajo amenaza. Más de 26 mil hectáreas han sucumbido al fuego, y las estimaciones de viviendas afectadas ascienden a 12,000 en Viña del Mar y 2,000 en Quilpué.

El estado de excepción constitucional se prolongará hasta el 3 de abril, mientras el gobierno y los equipos de emergencia enfrentan aún los desafíos posteriores al incendio. El enfoque se ha desplazado a la recuperación de cuerpos, la remoción de escombros y el apoyo a los damnificados.

Pero ¿cómo afecta en el ámbito psicológico?

Impacto Psicológico: Reconociendo heridas que no se ven

El impacto psicológico de los desastres naturales puede ser igualmente devastador. La psicóloga de Grupo Cetep, Mariela Unda Apuente, advierte sobre el Trastorno de Estrés Post Traumático (TEPT), que puede manifestarse con reacciones intensas, persistentes por un período de 3 meses y más, que presentan dificultades para volver a un equilibrio psicológico que nos permita retomar y reorganizar nuestra vida.

  • Temor y Alerta Constante: Las personas pueden experimentar crisis de pánico.
  • Recuerdos Angustiantes: Flashbacks, pesadillas y pensamientos traumáticos pueden atormentar a los sobrevivientes.
  • Evitación y Desconexión: Evitar el tema, los lugares o las personas relacionadas con el evento es común, así como experimentar una desconexión emocional con estados amnésicos y/o disociativos.
  • Síntomas Físicos: Taquicardia, mareos, insomnio, sensación de ahogo, dolor abdominal, diarreas, dolor de cabeza y cambios en el apetito son respuestas físicas comunes al trauma.
  • Afectación de estado de ánimo y cognitivo: Se pueden desarrollar síntomas de índole depresiva y ansiosa, sumado a síntomas cognitivos con estados confusionales, amnésicos, desconcentración y desorientación.

    “Es importante recordar que no se debe diagnosticar ni patologizar las primeras reacciones de las personas, entendiendo que éstas tienen relación con una respuesta inmediata y temporal normal del organismo; y destacar que no todas las personas desarrollan trastornos” agrega la psicóloga.

¿Cómo saber cuándo buscar ayuda?

Si se observan síntomas tales como profundo y persistente estado de ánimo bajo, desesperanza, tristeza intensa, desesperanza, pensamientos catastróficos y negativos, culpa, cansancio extremo, aislamiento; estado constante de alerta y conducta de hipervigilancia. Elevada ansiedad, terror, pesadillas, desborde emocional en forma de llanto explosivo y descontrolado, angustia, crisis de pánico, estados disociativos; pueden requerir intervención profesional.

¿Cuáles son las estrategias de contención emocional? ¿Cómo pueden acompañar familiares y cercanos?

La experta de Grupo Cetep sugiere un enfoque holístico que abarque el aspecto físico y emocional. Estrategias como la respiración consciente, ejercicios de elongación y masajes pueden ayudar a aliviar la tensión corporal y mental.

“Para estas situaciones, creo que es muy importante un enfoque psicológico que incluya en su mirada el papel del cuerpo. Las reacciones físicas son muy evidentes e intensas, a diferencia de los síntomas psicológicos que pueden resultar invisibles, sobre todo si la persona hace un esfuerzo por no expresarlos por miedo a que se intensifiquen o no querer preocupar a otros.” Explica Mariela Unda Apuente, psicóloga Clínica de Adultos en Grupo Cetep.

Acompañamiento de seres querido/as

  1. Disponibilidad y atención: Hay que estar atento y disponible para las personas que quieren expresarse contando lo sucedido.
  2. Escucha activa y acompañamiento: De manera cuidadosa y respetuosa, escuchar sin preguntar mucho ni urgirse por calmar y tranquilizar a la persona. Estar con la persona, permanecer junto a ella, mantener el contacto visual. Con voz suave y lenta validar su emoción y las manifestaciones físicas.
  3. Acompañar con ejercicios de respiración: Desde el enfoque de las Neurociencias, estos ejercicios ayudan a descargar y recuperarse de síntomas del TEPT, ya que activan partes de nuestro cuerpo y cerebro que ayudar a tranquilizarnos a través del relajo del cuerpo mediante los siguientes ejercicios:

Respiraciones:

  • Respirar profundamente, inhalando en 4 segundos, mantener 3-4 segundos y exhalar en 6 ò más segundos. El énfasis es que la exhalación sea más larga que la inhalación. Podemos acompañar la exhalación con el sonido de “AAAhhh”, como una especie de suspiro, pero más enérgico.
  • La respiración abdominal. Simplemente, inhalar inflando el abdomen con aire y al exhalar, lo desinflo. Fijarse que la exhalación sea más larga y en el movimiento que hace del abdomen.
  • Respiración fisiológica. Sirve para estado de alta ansiedad y excitación. Se utiliza mucho cuando se gatilla una crisis de pánico. Se trata de inhalar hasta nuestra casi nuestra máxima capacidad, es decir, no inhalar hasta el 100% sino hasta un 90%. Mantengo 1 segundo, inhalo ese 10 % restante y exhalo largamente.
  • Nos tapamos una fosa nasal e inhalo. Destapo esa fosa y tapo la otra para exhalar.

    Ejercicios de elongación, estiramientos y masajes:
  • De pie, elongo piernas, columnas y brazos como si me estuviera colgando de una barra.
  • Muevo suavemente las articulaciones, de muñecas, tobillos, brazos, hombros, cuello. En cuello, rostro y manos tenemos muchas terminaciones nerviosas que con ejercicios podemos estimular la calma física y mental de nuestro organismo.

  • Cuello. Con columna recta y hombros abajo y atrás, llevar la oreja al hombro, sin subirlo, sino que es la oreja que va al hombro, estirando el cuello, acompañado de inhalación. Mantener unos segundos. Luego, vuelvo a la posición central de cuello, exhalando. Luego al otro lado. Círculo con el cuello, muy lentamente.
  • Abrir y cerrar manos. Hacemos puño y soltamos. Repetimos. Usar manos con tierra, masa y/o plasticina, acariciar mascotas, penetra mucho en las terminaciones nerviosas provocando estado de relajo.  

    Otros ejercicios:
  • Podemos dar unos golpecitos suaves pero que se sientan, debajo de clavículas. Esto también estimula terminaciones nerviosas cercanas al cuello.
  • Podemos “auto abrazarnos”, sosteniéndonos de nuestros brazos. La mano derecha no va al otro brazo, sino que la ponemos justo debajo de axila y ejercemos leve presión con dedos índice y pulgar. Tiene el mismo fundamento.
  • No menos importantes, porque apuntan a lo mismo, a descargar el estrés del cuerpo, tal cual lo hace un niño pequeño cuando aletea y patalea durante una pataleta. Sirve mucho como estrategia terapéutica el baile, el canto, correr.

Juntos por tu Salud Mental: Apoyo psicológico gratuito para afectados por incendios

En este contexto de apoyo y solidaridad, Grupo Cetep, Atrapasueños y Redgesam se unieron para brindar Evaluación Diagnóstica Inicial y Atención en Salud Mental gratuita para quienes fueron afectados por los incendios en todo Chile.

Si sientes la necesidad de buscar ayuda en Salud Mental o conoces a alguien que presente los síntomas anteriores, ingresa aquí y completa un sencillo formulario que nos permitirá verificar que has sido afectado por los incendios.

Una vez hecho esto, serás dirigido a Mhaite.com, donde encontrarás consejos, psicoeducación y la posibilidad de identificar síntomas. Basado en ello, serás derivado a la atención que necesites sin costo.
 
A este link pueden ingresar tanto las personas que necesiten ayuda como las empresas que deseen donar para cubrir horas de profesionales. ¡Juntos podemos marcar la diferencia!

Conversar de Salud Mental, puede salvar vidas

En tiempos de crisis, la solidaridad y el cuidado mutuo son fundamentales. Si has sido afectado por los incendios, recuerda que no estás solo. A través del apoyo comunitario y el cuidado profesional, podemos comenzar el proceso de sanación juntos.

La recuperación de un desastre natural lleva tiempo, pero con el apoyo adecuado y la determinación colectiva, podemos sobreponernos a los desafíos más difíciles. Juntos, podemos marcar la diferencia en la reconstrucción de nuestras vidas y comunidades.

“Educar, entregar información, orientar en la Salud Mental, cobra gran importancia para no normalizar estados constantes de preocupación o tristeza, desmotivación, angustia, entre los ya mencionados. Saber que la Salud Mental también se puede fracturar como se fractura un hueso y que todas las personas somos susceptibles a esto.” Agrega la psicóloga clínica de Grupo Cetep.

Una visita a médico (profesionales del equipo médico, enfermera, matrona), Psicólogo o Asistente Social, son formas preventivas de desarrollar problemas psicológicos, emocionales, mentales y/o físicos. Conversar de Salud Mental, puede salvar vidas.

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